domingo, 18 de febrero de 2007

Sólo que lo sepas...

Después de todo este tiempo
aún no sé muy bien si es el amor
o su recuerdo lo que me sostiene,
lo que me hace seguir caminando,
porque por puro principio físico
lo real se halla siempre más distante
que su reflejo.

miércoles, 14 de febrero de 2007

Esto le dije......

Siento que mi alma se encuentra perdida
que se junta la noche y el día

Siento que si te veo
terremotos recorren todo mi cuerpo

Haces que se vaya mi melancolía
me devuelves de nuevo a la vida

Antes de llegar siquiera a conocerte
mucho antes ya te quería
como algo inalcanzable
así así así así te quería

Haces que se vaya mi melancolía
me devuelves de nuevo a la vida
tu haces que se vaya mi melancolía
me devuelves de nuevo a la vida

Quiero un mundo nuevo
mi corazón no lo compra el dinero
quiero palmas que acompañen a mi alma

Haces que se vaya mi melancolía
me devuelves de nuevo a la vida
tu haces que se vaya mi melancolía
me devuelves de nuevo a la vida


Resurrección


"Amaral"

martes, 6 de febrero de 2007

Aquellos desayunos...



Soy hijo de padres trabajadores, eso quiere decir que he pasado mi infancia y parte de mi adolescencia conviviendo con mis abuelos.

Mi abuela era la encargada de despertarnos, a mis dos hermanas y a mi, para ir al cole y la que preparaba esos desayunos de pan tostado y cacao azucarado, no colacao, cacao natural con azúcar de Casa Raposo.

El olor a pan tostado y el sonido de la radio puesta en la cocina, ese recuerdo de una radionovela, La Saga de Los Porretas, que los cuatro seguíamos con entusiasmo entre bocado y bocado y comentábamos entre sorbo y sorbo. La gracia era que el protagonista se llamaba como nuestro padre, je... Nada más que eso. El bueno de Avelino.

Hoy me he acordado, a la hora de la cena, de esos desayunos tan entrañables.

lunes, 5 de febrero de 2007

Amigos vs Compañeros

¿Se pueden tener amigos dentro del trabajo?

Yo me quedo con compañeros.
No es que sea un ogro, aunque algunos lo piensen, no.

Quiero separar lo extrictamente laboral de lo cotidiano.

Los amigos los dejo para conversar delante de una taza de café, un plato de comida o un paseo por las calles. Para contarles mis verdaderos problemas y escuchar lo que tienen que decir.

Los compañeros de trabajo, aunque les cuentes pequeños secretos no dejan de ser eso, compañeros... está bien..., pasas más horas con ellos que con los verdaderos amigos, pero es que no he conseguido verdadera química con ninguno, entonces prefiero... ¿mantenerme al margen?

domingo, 4 de febrero de 2007

No me acostumbro

No, no me acostumbro a estar sin ellas.

Desde que nacieron las he cuidado, las he mimado y he compartido todo el tiempo que pude de juegos, lloros, enfermedades, risas, vomitonas y cambios de sábanas en mitad de la noche.

Pero ahora que estoy lejos no me acostumbro a estar sin ellas.

No me acostumbro a saber que me estoy perdiendo su infancia, y que posiblemente me esté perdiendo toda su vida.

No me acostumbro a saber que sólo las puedo ver una vez al mes.

No, no me acostumbro.